Sin tiempo para nada
Hace tiempo que no escribo nada… la verdad es que con esto de la casa nueva… el tiempo se esfuma sin que uno se de cuenta.
El taladro y el martillo se han vuelto partes de mi cuerpo.
La verdad es que por ahorrar un poco estoy haciendo yo las chapucillas del hogar. Tan pronto estoy pintando alguna pared, como que estoy montando algún mueble, colocando alguna balda…
Y también estoy quitando las maravillosas lámparas de obra (cable con casquillo) y estoy colocando focos y alguna lámpara. Vamos… que me lo estoy pasando genial. Todo el día haciendo bricolaje.
A este paso, me apunto a los anuncios de “alquiler de marido”, ¿suena raro? ¿No me digáis que no habéis oído hablar de ellos? Son esos que estando en paro y necesitando dinero se prestan (por dinero, claro!) para hacer las chapuzas del hogar. Será otra especie de intrusismo laboral.